jueves, 19 de julio de 2018

HAW PHA BANG UN TEMPLO REAL JUNTO A UN MERCADILLO (LUANG PRABANG - LAOS)



Muchas cosas que comentar en la foto de hoy. Lo que veis en la imagen es uno de los puntos más famosos de la ciudad de Luang Prabang en Laos, antiguamente capital del país, la ciudad cuenta con un rico y variado patrimonio cultural, sus edificaciones, testigo de la turbulenta historia del país, cuentan con no pocas influencias de diversas culturas.

La calle Sisavangvong, es testigo de gran parte de la vida de la ciudad, desde primeras horas de la mañana, hasta altas horas de la noche, la calle es un hervidero de gente ya sean locales o turistas, realizando las más variadas actividades. Pasear por la zona es todo un gusto para cualquiera. Más o menos en su centro, podemos encontrar el recinto del Palacio Real, el lugar donde décadas atrás vivía el rey de Laos.

Construido en 1904 por el Rey Sisavang Vong, el Palacio Real cuenta con una mezcolanza de estilos arquitectónicos bastante visible, en el se funde el estilo clásico laosiano con el Beaux Arts francés. Ya que Laos pasó mucho tiempo bajo el domino francés (Indochina Francesa). La familia real vivió durante décadas en él, hasta que con motivo de la llegada al poder de los comunistas de Pathet Lao en 1975 fueron obligados a abdicar y a abandonarlo. El recinto quedo clausurado durante años, quedando tal y como sus inquilinos lo habían dejado en su momento. Hasta que el gobierno laosiano decidió abrirlo a modo de museo en 1995, en él se puede apreciar la suntuosa vida de los antiguos reyes, con decenas de obras de arte, joyas, murales y una colección de lujosos coches clásicos.

Pero ahora después de todo este texto, he de deciros que ese Palacio Real… ¡no sale en la foto!, realmente lo que es el edificio del Palacio Real propiamente dicho, no es muy impresionante, lo que veis en la foto, es una pequeña parte de su recinto y una de las más bonitas, el templo del Palacio Real o Haw Pha Bang. Un espectacular templo que se encuentra a la vista de todos desde la calle y que se lleva la mayor parte de las miradas y elogios de los turistas que visitan la zona.

Pese a lo que pueda parecer el Haw Pha Bang, es un templo relativamente moderno, su construcción comenzó en 1963, y se vio paralizada con la llegada de los comunistas al poder, que supongo que prefirieron dedicar el dinero a reconstruir otras cosas prioritarias en un país devastado por las guerras propias y ajenas, con el tiempo conforme aumento la estabilidad en el país, su construcción fue reanudada y por fin se inauguró en 2006. Su arquitectura es sumamente bonita, con numerosas estructuras que invitan a repasar con la mirada su fachada una y otra vez. Su construcción se debió a la necesidad de un templo para albergar la estatua del Buda Phra Bang, el buda más sagrado y venerado en Laos, una estatua que se supone fue construida hace 2000 años en Sri Lanka.

Nosotros hicimos la visita al recinto muy tarde, cuando el museo y demás atracciones ya estaban cerrada, no nos importó demasiado, solo la visión externa del templo ya merecía totalmente la pena. Lo fotografiamos de todos los ángulos posibles, pero uno de los más bonitos para hacerlo es este que veis en la foto. Desde la altura, dejando ver otro de los grandes atractivos de la zona, el mercado nocturno de Luang Prabang.

Y es por eso por lo que os decía al principio que había mucho que comentar en esta foto, la otra cosa que destaca, son los llamativos colores de los puestos ambulantes en la carretera. Y es que desde 2002, al anochecer, la calle queda cortada al tráfico para que los vendedores empiecen a levantar sus puestos. Todos los días un mar de toldos azules y rojos cubren la calle, dejando apenas espacio para caminar entre ellos (en la foto aún están empezando a montar, luego se vuelve mucho más denso ocupando prácticamente todo el espacio disponible).

Pasear entre ellos se convierte así en un pequeño viaje alrededor de la artesanía laosiana, y aunque hoy ya no es tan autentico como solía serlo, teniendo muchos de los puestos idéntica mercancía fabricada por y para el turista, en alguno podemos encontrar aun cosas bonitas y totalmente artesanales a precios muy buenos, siempre por supuesto recibidos por una enorme sonrisa y una amabilidad marca de Laos. Un paseo muy recomendado antes de ir a cenar por alguno de los restaurantes que continúan el mercado y dar por finalizado un día maravilloso en un lugar no menos maravilloso.




martes, 17 de julio de 2018

WAT RONG KHUN, EL TEMPLO BLANCO DE CHIANG RAI



Tailandia, Laos y otra vez Tailandia, decidimos hacer la ruta así para empezar en el norte de Tailandia, recorrer Laos y terminar en el sur de Tailandia en las paradisiacas playas de mar de Andamán.

Las localidades que íbamos a visitar en el norte eran Chiang Mai y Chiang Rai. Después de unos fantásticos días en Chiang Mai, tocaba viaje por las carreteras de Tailandia a esa región donde se encuentra el triángulo de oro (donde el Mekong separa Laos, Myanmar y Tailandia), Chiang Rai tiene muchos atractivos turísticos, la propia ciudad, sus templos, y las excursiones por los alrededores, llenas de paisajes mágicos. Al tener poco tiempo ya teníamos decidido que visitaríamos en lo posible la ciudad y sus templos más famosos, para luego partir al día siguiente hacia la frontera con Laos y embarcarnos en un crucero por el rio Mekong. El viaje entre las dos ciudades fue de lo más pintoresco, subidos a un “taxi” que en el fondo no era más que un Tuk Tuk más grande, en el que íbamos en la parte trasera sin puerta. Al no tener cristal en las ventanas, recibíamos la brisa que aliviaba el calor del día. La carretera recorría los más diversos parajes, incluido un puerto de montaña y frondosos bosques. Antes de llegar a Chiang Rai había una parada segura, el famoso Templo Blanco, o Wat Rong Khun.

Pese a lo que pueda parecer este templo es muy moderno, y es que empezó a construirse en 1997. Su creador Chalermchai Kositpipat, fue muy criticado por la sociedad en general al construir un templo muy diferente de lo que lo venía siendo la arquitectura tailandesa de la zona. Su estilo budista, mezcla elementos hinduistas como otros muchos templos de la zona, pero también incluye numerosas referencias a la cultura pop contemporánea, Su éxito fue enorme, y fue poco a poco cogiendo fama entre el turismo y los locales que fueron aceptándolo (el dinero manda) pasando a ser con el tiempo un símbolo de la ciudad, y de todo el país. Su inmaculado y radiante color blanco llama la atención de cualquiera, el artista eligió ese color porque quería que fuera un emblema de la iluminación, de que la sabiduría de buda brillaba por todo el universo… Lo cierto es que el templo no está solo dedicado a buda, y como decíamos la cultura pop está muy presente en él, así, si nos fijamos podemos encontrar no pocas referencias a personajes del cine, la literatura e incluso a sucesos de nuestros días. Películas como Harry Potter, Superman, Hellraiser, Hello Kitty, o Kung Fu Panda están representadas en sus murales, y no solo eso, si no hechos como la caída de las Torres Gemelas, personajes famosos como Michael Jackson o los infames Bush y Bin Laden también están representados en sus paredes. Mires donde mires el templo es una sucesión de estatuas y grabados la mar de curiosos, muchos sin sentido, otros con mucho sentido.

El caso es que la visita es más que recomendable, será uno de los edificios más impresionantes y a la vez raros que veréis en vuestra visita a Tailandia. El lugar, eso sí abarrotado de gente, no dejará de sorprenderos a cada instante. Mientras hacíamos la visita, el conductor se ofreció a esperarnos para luego llevarnos al hotel, como habíamos pactado un precio fijo con él a nuestra salida, le invitamos a comer mientras esperaba, destacar aquí también la amabilidad de esta gente, siempre con una sonrisa en la cara siempre intentando que viésemos todo lo bonito de su país, siempre agradecidos, la verdad que no pudimos estar más que satisfechos.

Terminada la visita después de unas horas, teníamos también la oportunidad de visitar otro conocido templo llamado la Casa Negra, otro curioso edificio, situado a una media hora en coche, pero ya atardecía, y queríamos llegar al hotel para disfrutar un rato de la ciudad y sus templos, por lo que descartamos esa visita.



lunes, 9 de julio de 2018

LAGO DI CAREZZA (BOLZANO - ITALIA)



Aquel día en los Dolomitas, era el único en que la previsión meteorológica anunciaba lluvias continuadas durante toda la jornada, así que decidimos dedicarlo a otro tipo de visitas fuera de las rutas de senderismo por alta montaña, queríamos ver algunos de sus preciosos lagos, visitar con calma alguno de sus pintorescos pueblos y si fuese posible incluso subirnos a un teleférico que nos proporcionara unas buenas vistas, aunque con lo nuboso que estaba el día esta última era una opción que casi teníamos descartada.

Hasta aquí todo perfecto, pero hay una cosa que se cumple siempre en tus vacaciones, y es que siempre tienes algún día que por lo que sea, tus planes salen completamente del revés. Despertamos en la localidad de Falcade temprano, habíamos quedado con el servicio de atención de carretera de nuestra empresa de alquiler de coche, porque nos estaba dando problemas con el arranque, la batería estaba fallando y necesitábamos un mecánico que nos solucionara el problema, después de un buen rato esperando (era domingo). En el hotel se nos presentó un mecánico que comprobó todo y vio que el coche no arrancaba, por lo que uso las pinzas para arrancarlo, pensamos que tras rodar los kilómetros que nos separaban del lago Di Carezza la batería funcionaria decentemente hasta que devolviéramos el coche dos días después…

Felices por haber superado el escollo del camino nos dirigimos al lago, al ser fin de semana estaba abarrotado de turistas, a pesar de que el tiempo era inestable y llovía intermitentemente, tras pasar el centro de visitantes y bajar por un túnel muy bien acondicionado todos los disgustos que habíamos sufrido las horas previas se disiparon y dejaron paso al asombro. Ante nosotros estaba un lago precioso, rodeado de frondosos bosques de abetos que se reflejaban en sus cristalinas aguas con fondo turquesa. La niebla se mezclaba con ellos por momentos y a veces se disipaba dejando ver las imponentes cumbres del macizo Latemar. En el fondo del lago se puede apreciar cantidad de materia orgánica de origen vegetal, que le dan ese toque tan característico a su fondo. El lago no recibe agua de ningún riachuelo, ni arrollo, si no que le llega en su mayor parte de forma subterránea, eso provoca que sus aguas permanezcan totalmente quietas, y esa quietud es lo que le da esa traslucidez que nos hace pensar que estamos mirando a través de un cristal.

Un camino acondicionado recorre todo su perímetro y desde el comenzaban varias rutas de senderismo por los alrededores, nosotros nos limitamos a seguir el sendero principal, rodeando el lago y parándonos en los numerosos miradores a sacar fotos y a respirar el aire fresco entre el olor a tierra mojada y a bosque. Cuando finalizábamos el recorrido y después de decenas de fotos, nos dimos cuenta de que había incluso un pequeño auditorio al aire libre donde hacia un rato una banda de música tirolesa había dado un recital para deleite de los asistentes.

Satisfechos por la visita y reafirmándome una vez más en que un día lluvioso no tiene por qué ser aburrido, nos dispusimos a comer, para al termino, coger el coche y desplazarnos al siguiente objetivo. Fue meter la llave en el contacto, girarla y maldecir en castellano y también en asturiano decenas de veces. La batería había dicho basta una vez más, y eso nos metía en un grave problema, estaba claro que cada vez que apagáramos el coche la batería no iba a arrancarlo al siguiente intento, y aun nos quedaba ese día y otro más en los Dolomitas antes de volver a Verona (en el que íbamos a ver las tres cimas de Lavaredo), la oficina de alquiler más cercana estaba a unos cuantos kilómetros y además era domingo.

Tuvimos suerte de que, en el parking, cercanos a nosotros había una pareja compuesta por un amable y simpático italiano y una no menos amable y aún más simpática colombiana que se ofrecieron a ayudarnos, acercaron su coche al nuestro y con las pinzas logramos arrancarlo de nuevo…

Y ahí empezaba la aventura y el reto de lo que quedaba del día, dedicarnos a solucionar el problema. Con un viaje a Bolzano para comprobar que la oficina cerraba el domingo, con varias llamadas hablando en ingles con el servicio de atención al cliente de la compañía, y con una visita a Verona… Si Verona, a más de 150 km de Bolzano para cambiar el coche, ya que era la oficina abierta más cercana y nosotros necesitábamos el coche para completar las visitas que nos quedaban en los Dolomitas. Y todo eso sin poder apagar el coche, tensos y temblando en cada semáforo, en cada cruce, en cada parón para que no se me calara el coche… Y aun así, nos reímos, nos divertimos, y a pesar de todo conseguimos que el día fuese inolvidable, pero eso es otra historia…





domingo, 8 de julio de 2018

PREIKESTOLEN, UNO DE LOS MIRADORES MÁS ESPECTACULARES DEL MUNDO (ROGALAND - NORUEGA)



Cuenta la leyenda que cuando siete hermanas se casen con siete hermanos en la región, El Pulpito se separará de la montaña y caerá sobre las aguas de fiordo creando una inmensa ola. Es improbable que la leyenda se cumpla, pero por si acaso los lugareños no les quitan el ojo a las familias numerosas… Lo cierto es que algún día, tal vez dentro de cientos de años la física y la erosión hará que esto suceda naturalmente. Bromas y leyendas aparte, seguramente muchos de vosotros conocéis El Preikestolen o Pulpito, aunque sea de verlo en fotografías de esa tierra tan bonita y tan espectacular como es Noruega.

El Preikestolen (traducido como “la roca del predicador”) es una impresionante formación rocosa anclada a las orillas del fiordo Lysefjord elevada a 604 metros sobre este. Formando así uno de los miradores más asombrosos del mundo. Su superficie de unos 25 metros cuadrados está siempre abarrotada de gente (es muy difícil encontrar un momento sin personas en horas punta).

No apto para la gente con vértigo, accederemos al Preikestolen tras un precioso trekking de dificultad moderada que tiene una duración aproximada de dos horas para llegar y una hora y media para volver. Una buena caminata si no estáis acostumbrados a estas cosas, pero os aseguro que cuando vuestros ojos vean a lo lejos esta formación rocosa dejareis de sentir el cansancio. Accederéis a su superficie y ni pestañeareis observando la magnificencia de la naturaleza a vuestro alrededor, incluso si sois atrevidos os asomareis a sus bordes, eso si haciéndolo con el máximo cuidado, para apreciar aún mejor las vistas, si lo hacéis, repito que pongáis mucha atención y tener cuidado con viento que sopla siempre fuerte y puede jugaros malas pasadas.

En esta pequeña planicie os vais a encontrar con gente de todo tipo, gente disfrutando de las vistas que son espectaculares y sobre todo si vuestra visita coincide con un día despejado (y si no también), gente descansando tumbada sobre su superficie, y gente… haciendo el cafre… y es que no son pocos los que a veces se juegan el pellejo “jugando” cerca de sus bordes. A pesar de ello, y hablo sin datos suficientemente contrastados, creo que los accidentes sucedidos en esta roca son mínimos, eso sí ha habido algunos desgraciados suicidios.

Pero dejemos las cosas tristes y sigamos hablando de cosas bonitas, cuando os canséis de dar vueltas sobre su superficie siempre podéis ascender por la montaña para seguir viendo vistas maravillosas e incluso fotografiar El Pulpito desde diferentes puntos de vista, como la foto que estáis viendo. Mientras Cova descansaba después de dar cuenta de nuestra comida, me dio por hacer una pequeña excursión en solitario con el fin de captar más imágenes de la zona, y si fuera el caso intentar captar el Preikestolen con la mínima gente sobre su superficie. Los resultados de esta escapada fueron fructíferos.

A lo largo del año decenas de miles de personas visitan esta roca, en temporada alta y días señalados es un sitio abarrotado de turistas, pero si elegís bien las fechas puede convertirse en un día memorable. Todo el trayecto hasta la zona, por espectaculares carreteras, cruzando el fiordo el ferry, dejar el coche en el aparcamiento del centro de visitantes y comenzar una ruta a pie cargada de vistas y momentos memorables, para tener como recompensa un merecido descanso, de las horas que queráis sobre uno de los miradores más espectaculares del mundo. Para a la vuelta aun con la impresión en vuestras cabezas, cenar relajadamente en alguna de las bonitas localidades de la zona, como por ejemplo Stavanger como fue nuestro caso, y cerrar así un día de diez. Incluso otro día podéis realizar uno de los cruceros que recorren en fiordo y observarlo desde abajo.

Su popularidad ha crecido tanto en estos últimos años que incluso ha formado parte de las escenas de algunas producciones cinematográficas como por ejemplo la serie Vikingos (Como no) en la que se puede apreciar a Ragnar Lothbrok sentado, en solitario sobre su superficie, meditando sobre los acontecimientos mientras la cámara se aleja dándonos unas vistas espectaculares de la zona.