domingo, 14 de julio de 2019

VIAJA, PORQUE AL FINAL SÓLO NOS LLEVAMOS RECUERDOS (DUNAS DE MESQUITE - DEATH VALLEY N.P. - CALIFORNIA - EEUU)





Sólo quedan unas horas para empezar a recorrer los 11000 kilómetros que nos separan de nuestro próximo destino, nunca antes había recorrido tanta distancia, y sé que este viaje será muy especial en muchos sentidos, cargado de momentos memorables que quedarán en nuestra mente para siempre.

Momentos como el de la foto, sentados en las dunas de arena de Mesquite en Death Valley, escenario de películas como Star Wars. Recuerdo tu miedo a las serpientes, la botella de agua vaciándose a cada pocos pasos, y el calor sofocante que impidió que en ese punto nos alejáramos más y decidiéramos volver al coche (yo con un kg de arena en mi calzado).

Una de las decenas, cientos ya, de experiencias vividas juntos y que en unas horas empezaran a ampliarse en un lugar por donde el sol “nace”. Y es que no cabe duda de que de todas las cosas que puedes comprar, un viaje es lo único que te hace más rico.


viernes, 12 de julio de 2019

UN ICONO NOS DESPIDE (SAN FRANCISCO - CALIFORNIA - EEUU)





Así nos despedíamos hace unos meses, camino del metro, de la ciudad de San Francisco, y prácticamente también de EEUU, porque nuestra siguiente parada era el aeropuerto de Oakland en el que nos subiríamos en un avión de vuelta a España. Un Street Car cruzaba la calle en un día soleado en el que habíamos aprovechado la mañana dando un precioso paseo en bicicleta que incluía cruzar el Golden Gate. Los meses que siguieron a esos días fueron sumamente duros, sobre todo al cambiar el año y dejar atrás el nefasto 2018.

2019 nos recibió con gran carga de trabajo en todos los sentidos, meses en los que he tenido que esforzarme sobremanera para compaginar un poco lo que lleva siendo mi ajetreado día a día durante ya demasiados años. Pero hay que decir que la frase de “todo esfuerzo tiene su recompensa” es más que valida, o al menos lo fue en mi caso.

Y ahora además estamos a punto de embarcarnos en una nueva y fascinante aventura, una aventura que debido a lo ajetreado de todos estos meses hemos tenido muy poco tiempo para preparar, pero una aventura, que sobre todo por mi parte lleva ya no largo, sino larguísimo tiempo siendo deseada.
El poco tiempo para prepararla hace que la afrontemos con cautela, leyendo contrarreloj decenas de páginas de información, y llevando con nosotros los medios suficientes para consultar en cualquier momento los itinerarios, tal vez vamos un poco más a la aventura que de costumbre, pero que narices, ya puede decirse que somos unos expertos viajeros.

Revisando itinerarios y trayectos en transporte público de nuestro próximo destino, uno se queda un poco, y con perdón de la palabra “acojonado” ante tal despliegue de opciones, bonos, líneas y empresas diferentes que hemos de tomar, por eso me recordó un poco y salvando las diferencias a San Francisco, una ciudad que me enamoró pero que a su vez en un principio me asustó también ante la variedad y sobre todo peculiaridad de su transporte público.

Y es que San Francisco es un ciudad “difícil” de recorrer, las continuas subidas y bajadas hacen que recorrerla a pie sea bastante cansado, y la excelente red de metro solo cubre el distrito financiero, tenemos los taxis que recorren incansablemente la ciudad, pero son caros, y por otra parte tenemos los autobuses, que siguen el tendido eléctrico que como una tela de araña inunda la principales calles de la ciudad, los autobuses, aunque en ocasiones algo incomodos son un medio de transporte eficiente para moverte por ella, aunque para un turista poco acostumbrado, sus líneas pueden resultar en un principio algo confusas.

Pero no cabe duda que si hay un medio de transporte icónicos en San Francisco son los tranvías, y estos además son de dos tipos, el primero el clásico y mil veces fotografiado “cable car” del que ya hablamos en este blog, y por otra parte tenemos el que comento al principio de esta entrada, el Street Car.
También anclados en el pasado los pintorescos Street Car recorren algunas de las calles de San Francisco, más como reclamo turístico que como medio de transporte eficiente, y es que tan solo cuentan con una línea, su uso con las décadas fue decayendo en favor de otros medios de transporte más eficientes en lo referente a velocidad y a principios de los 80, al igual que paso con los cable car, la intención del ayuntamiento de la ciudad era retirarlos del servicio, pero los iconos no pueden ser desterrados tan fácilmente, y es que en el año 1982 se realizó una feria en la ciudad dedicada a este tipo de transporte, en la que se podían ver modelos clásicos de diferentes ciudades del país, incluso de otros países, algunos con casi un siglo de antigüedad. La aceptación y el clamor popular fue tal, que se decidió mantener la única línea que estaba operativa por entonces, y añadir coches clásicos de todo el mundo, así cuando se os acerque uno veréis que su diseño no tiene nada que ver con los demás. Todos pintorescos, todos llamativos, y todos dando una nota de color y melancolía a esta magnífica y preciosa ciudad.

PD: Foto tomada con el smartphone (Xiaomi A1)


domingo, 9 de junio de 2019

CUANDO LA ESCRITURA ES UN ARTE (PALACIO DE VERANO - PEKÍN - CHINA)



Si hay algo que da miedo a todo aquel que visita Asia y sobre todo China, es el idioma, muchos viajeros temen enfrentarse a esta barrera en sus viajes, he de decir ya de antemano que yo nunca he tenido demasiados problemas con ello, no por saber el idioma, por supuesto, sino porque al final si las dos partes quieren, solo hay que usar el ingenio y la voluntad para entenderse mutuamente.

El idioma chino es complicado, muy complicado para los extranjeros, hay que tener en cuenta que China territorialmente hablando, es en sí un continente, su enorme extensión hace que cuente con muchas etnias repartidas por su territorio, que cuentan con numerosos dialectos que a veces hacen de por si idiomas muy diferentes. La etnia mayoritaria en China es la Han, y el lenguaje que hablan estos, es la lengua China oficial en el país, también conocida como Mandarín. Un idioma hablando por unos 850 millones de personas, que hace que sea con diferencia la lengua mas hablada del mundo. Por “suerte” existe el Pinyin, la transcripción fonética del Mandarín al alfabeto latino… pero aun así resulta complicado. Y es que una palabra puede tener diferente significado dependiendo de la pronunciación, y a veces dependiendo de como la pronunciemos puede tener significados muy, muy diferentes.

Pero si hay algo ininteligible para los viajeros en general, es la escritura… tan bonita como enigmática para un occidental, la escritura tradicional en China es un verdadero arte gráfico, los caracteres chinos, llamados hanzis, representan a través de sus trazos, pictogramas, que son una representación simplificada de cosas o acciones. Hoy en día se han simplificado algunos caracteres tradicionales, para facilitar la escritura. Existen unos 10000, aunque se dice que con conocer unos 4000 es suficiente. Aun así, esta cantidad se antoja para un profano en el idioma una bestialidad y para un nativo mucho tiempo de estudio para conocerlos y escribirlos correctamente.

Así la escritura con una correcta caligrafía de estos hanzis se considera un verdadero arte, y a lo largo de todo el país podemos admirar magnificas muestras de este, mediante exposiciones, o simplemente paseando por los parques. En ellos muy habitualmente veréis muchas personas practicando la caligrafía en el suelo, con un enorme pincel, y agua…
Si, con agua, creando un arte tan precioso como efímero, con una duración dependiente del tiempo que el calor del sol tarde en evaporarlo. Simplemente motivados por placer de practicarlo, podéis observar a personas que con rápido y certero trazo van dibujando estos símbolos en el suelo, les da igual que sus trazados no queden para la posteridad, simplemente sonríen y disfrutan del momento. Les da igual que sus creaciones no permanezcan para siempre, simplemente las crean y las dejan ir. En perfecta armonía con el entorno, sin ensuciar nada, solo arte, o como ellos lo definen, energía en movimiento, reflejada en trazos en una superficie, con tiempo y ritmo.

Con el sol poniéndose en el horizonte encontramos a este señor en el Palacio de Verano, a su alrededor se congregaba una pequeña multitud de gente observando la armonía de sus movimientos y la perfección de sus trazos, nos hubiese gustado pasar más tiempo observándolo, pero todo el entorno era una maravilla y no queríamos perdernos nada, después de unos minutos observando nos dirigimos a fotografiar la puesta de sol a la orilla del lago Kunming.



viernes, 7 de junio de 2019

PRECIOSO Y ETERNO (GRAN CAÑÓN DEL COLORADO - ARIZONA - EEUU)



“-… da la impresión de que, por más dolorosos que sean sus recuerdos, usted no ha querido desprenderse de ellos, ¿no es así?
-Sí. Exacto. Por más dolorosos que me sea conservarlos, no quiero perderlos mientras viva. Porque son la única cosa con sentido que prueba que he vivido.”


Kafka en la orilla (Haruki Murakami)

Hoy hace un año que te vi por última vez, aun me acuerdo de la despedida, quedando para vernos otro día, diciéndote que a lo mejor no podía quedar ese día porque tenía mucho que hacer… Hoy lo daría todo por volver a pasar un día contigo.

No se muy bien que escribir, ni que foto poner, así que he decidido poner una bonita, de un momento mágico como es la puesta de sol en un lugar precioso y eterno como el Gran Cañón del Colorado. Como preciosos y eternos serán nuestros recuerdos sobre ti.